Desde un debut que batió récords hasta un caso ante el Tribunal Internacional de Apelación de la FIA: los acontecimientos del 6 y 7 de junio que cambiaron la temporada 2026 de Alumitec Racing
Alumitec Racing se incorporó a la NASCAR Euro Series con una filosofía diferente y unos objetivos ambiciosos.
Según el equipo, Alumitec Racing ha batido varios récords de la NASCAR Euro Series para una organización nueva, consolidándose como una fuerza competitiva en un plazo de tiempo extraordinariamente breve.
Su modelo de pilotos también es diferente. Alumitec Racing afirma que es el único equipo de la parrilla de la NASCAR Euro Series que cuenta con una estructura de pilotos totalmente profesional: sus pilotos son contratados y remunerados para competir. Ninguno de los pilotos de Alumitec Racing compra un asiento ni aporta financiación a cambio de pilotar el coche.
La filosofía es sencilla: seleccionar a los pilotos por su experiencia, su talento y su capacidad para luchar por las victorias y los campeonatos.
Sin embargo, en junio de 2026, la temporada de Alumitec Racing estaba a punto de dar un giro inesperado.
Lo ocurrido en Brands Hatch los días 6 y 7 de junio acabó derivando en un litigio que será visto por el Tribunal Internacional de Apelación de la FIA el 15 de octubre de 2026, bajo el número de expediente ICA-2026-12-13.
SÁBADO: MÁS DE TRES HORAS DE INSPECCIONES TÉCNICAS
El sábado 6 de junio, Gianmarco Ercoli ganó la carrera PRO/V8GP en pista con el coche n.º 11 de Alumitec Racing. Sin embargo, tras un contacto durante la carrera, Ercoli recibió una sanción en carrera. Esa sanción afectó a su resultado en la clasificación, lo que le situó en quinta posición en la clasificación oficial.
Más tarde ese mismo día, Raphaël Lessard pilotó el mismo coche n.º 11 en la categoría OPEN y quedó segundo.
Tras las carreras, el coche n.º 11 entró en el Parc Fermé, donde permaneció durante más de tres horas, desde aproximadamente las 17:29 hasta las 20:42.
Durante este prolongado periodo, las autoridades llevaron a cabo múltiples inspecciones técnicas. Alumitec Racing colaboró plenamente a lo largo de todo el proceso.
Las comprobaciones incluyeron la verificación de las juntas del motor y una prueba de relación de compresión realizada con un dispositivo K-Tec, lo que supuso un análisis más exhaustivo de un parámetro importante del rendimiento interno del motor, en lugar de limitarse a una simple inspección visual externa.
Según el recurso, la relación de compresión cumplía con la normativa técnica aplicable y el n.º 11 fue declarado conforme antes de que se levantara el Parc Fermé.
Los responsables técnicos también inspeccionaron todos los precintos que protegen el motor y los declararon intactos y conformes, sin que se detectara ninguna anomalía. En el recurso se indica que los precintos del motor se comprobaron durante la prueba y no se detectó ninguna anomalía.
El origen y el sellado de este motor revisten especial importancia.
El motor había sido suministrado y preparado en exclusiva por el organizador del campeonato, Team FJ. Según el marco técnico descrito en el recurso, los participantes no pueden abrir estos motores sin la autorización del delegado técnico o de Team FJ.
Según Alumitec Racing, el motor estaba protegido por precintos originales de GM de un solo uso, que deben romperse de forma irreversible para abrir el motor, además de dos precintos adicionales instalados en componentes del motor bajo el control del organizador.
En la práctica, Alumitec sostiene que sus ingenieros y mecánicos no podrían acceder a los componentes internos del motor ni modificarlos sin alterar o romper dichos precintos.
CONFORME, PERO CON ALGUNAS DUDAS EN CUANTO A LA MECÁNICA
Para Alumitec Racing, el sábado concluyó, por tanto, con una serie de acontecimientos importantes: más de tres horas en el parque cerrado, múltiples inspecciones técnicas, una prueba de relación de compresión, la comprobación de todas las juntas del motor y ninguna irregularidad técnica detectada.
Sin embargo, el cumplimiento de la normativa no significaba que los ingenieros y mecánicos de Alumitec estuvieran libres de problemas mecánicos
El equipo sospechaba que los elevadores del motor no funcionaban a pleno rendimiento, lo que podía afectar a su rendimiento mecánico.
Por lo tanto, el sábado por la noche, el Alumitec se enfrentó a una decisión difícil.
Una opción era cambiar el motor. Pero, dado el tiempo extremadamente limitado de que disponían antes de la prueba del domingo, eso habría obligado a los ingenieros y mecánicos del equipo a trabajar durante gran parte de la noche.
La otra opción era correr todas las carreras el domingo: mantener el motor inspeccionado y que cumplía oficialmente con la normativa en el coche n.º 11 y esperar que el talento de Gianmarco Ercoli pudiera compensar la debilidad mecánica que el equipo temía que se estuviera desarrollando.
Alumitec se decantó por la segunda opción.
DOMINGO: LA ADVERTENCIA SE HACE REALIDAD
La carrera del PRO/V8GP del domingo parecía, en un primer momento, justificar esa decisión.
Según el equipo, Gianmarco Ercoli y Alumitec Racing mantuvieron el control absoluto de la carrera, y el coche n.º 11 rodó con fuerza en cabeza a pesar de los problemas mecánicos detectados la noche anterior.
Entonces, cuando solo quedaban siete vueltas, todo cambió.
El coche n.º 11 sufrió una caída brusca y anómala de la presión del aceite del motor, lo que obligó a Gianmarco Ercoli y a Alumitec Racing a retirar el coche de la carrera. La apelación confirma que se produjo una pérdida repentina y anómala de la presión del aceite durante la carrera del domingo.
Lo que ocurrió a continuación convirtió un problema mecánico en el litigio que acabaría llegando al Tribunal Internacional de Apelación de la FIA.
LA SOLICITUD DE INCAUTACIÓN DEL MOTOR
Según el relato de Alumitec, entre las 16:20 y las 16:35 aproximadamente, el delegado técnico, acompañado por un técnico del equipo FJ, llegó al box de Alumitec Racing y solicitó la incautación del motor para llevar a cabo una investigación más exhaustiva.
En el recurso se afirma que en Brands Hatch no se disponía del equipo necesario para llevar a cabo la investigación prevista. Por lo tanto, habría que retener el motor y examinarlo posteriormente fuera del circuito.
Es aquí donde las interpretaciones de lo ocurrido divergen de manera fundamental.
Los comisarios calificaron la situación como una negativa a permitir que se retirara y desmontara el motor para su inspección. Esa conclusión dio lugar, en última instancia, a la exclusión de Gianmarco Ercoli y Raphaël Lessard.
Alumitec Racing rechaza rotundamente esa descripción.
Su postura es que el equipo nunca se negó a someterse a una inspección técnica. Según el recurso, el desacuerdo se refería a las condiciones en las que se llevó a cabo la incautación, el transporte y la retención del motor, sobre todo porque este circulaba al amparo de un carnet ATA, de conformidad con la legislación internacional.
Alumitec afirma que propuso que se conservara el motor bajo precinto, una vez que el camión hubiera sido precintado por un agente judicial designado por el tribunal.
mantener su trazabilidad, garantizar que el Reino Unido cumpla con sus obligaciones aduaneras y, posteriormente, poner el motor a disposición para su inspección en condiciones controladas.
Esta distinción es fundamental para el caso:
¿Se trató de una negativa a la inspección o de un desacuerdo sobre la incautación y retención de un motor ya inspeccionado, que cumplía con la normativa y estaba precintado, para un examen que no se podía realizar en el circuito?
Los acontecimientos de aquellas pocas horas en Brands Hatch acabarían afectando a dos pilotos, a los puntos del campeonato y al desarrollo de la temporada 2026 de Alumitec Racing.
El 15 de octubre de 2026 está previsto que el Tribunal Internacional de Apelación de la FIA examine el caso ICA-2026-12-13.
SOBRE EL ARTÍCULO 2: EL MOTOR YA HA SIDO INSPECCIONADO Y SE HA DECLARADO QUE CUMPLE CON LA NORMATIVA.
Sala de prensa de Alumitec Racing
En colaboración con AX SPORTS